lunes, 15 de abril de 2024

Esta tarde. 15 de marzo.

 

Noiso.

Aquí estoy. De repente despidiéndome de tí.

Ha sido un final que anunciabas discretamente, como todo lo que tu haces, sin avasallar, sin llamar la atención, pero haciéndomelo saber.  Llevas un tiempo dejándome señales, supongo que para que tu partida me sea menos difícil. Y te miro ahora, ahí tan quietecito y me siento tan solo.

Llegaste a mi lado de casualidad, de rebote. Ya desde el minuto uno desprendías esa energía alegre y esa vitalidad a raudales. Eras puro buen rollo y por eso te apodé "el surfero." 

A tu lado, me he ido dando cuenta de que no encontraré a otro como tu, porque has sido sin duda el mejor perro que conozco.  Y enumerar tus cualidades tan solo serviría para igualarte al resto. Y no mereces eso, porque repito: has sido el mejor.

Tengo tanto que agradecerte. Supe enseñarte muchas cosas y me entendiste perfectamente. Me has convertido en una mejor versión de mi mismo. Y sobre todo, fuiste mi guía, pues de tu mano atravesamos toda esta senda que nos traho aquí. A vivir así.

Mis cachorros se han criado a tu vera y mañana te despedirán seguramente como a una de sus grandes pérdidas conscientes en su vida.

Has dejado tu firma intachable en cada gesto. Has sido ejemplar, Noi.

Y de repente no estarás ya más en los paseos, ni tumbado en tu camita, ni corriendo junto a mi bici, o bañandote en algún embalse. 

Simplemente te has ido. Sin hacer ruido. 

Espero que te unas a la manada del Gran Lobo Salvaje, junto a nuestros dos camaradas, con los que espero tengas un reencuentro felíz. Y que me hagáis hueco, esperadme, porque yo querré unirme a vosotros para darnos un paseo de los nuestros...

Buen viaje surfero. Que disfrutes de las olas.


miércoles, 17 de enero de 2024

Calculando el gran día, el día antes.

 50 AÑOS

 5 décadas.

600 meses.

2.609 semanas.

18.263 días.

438.312 horas.

26.298.720 minutos.

1.577.923.200 segundos

miércoles, 20 de abril de 2022

Aullido

 


"El aullido acumula en sus propiedades la historia de las distintas funciones que ha conocido y todos los días está disponible para ser subvertido hacia una multitud de usos todavía desconocidos. La finalidad sin fín. Por eso es también fascinante". 

                                                                                                                      Baptiste Morizot

martes, 22 de marzo de 2022

La Rueda

"Todo es como una rueda. Gira y gira, sin detenerse nunca. Las ranas son parte de ella, los insectos, los peces, y el tordo también. Y las personas. Pero nunca son las mismas. Siempre hay algo nuevo, siempre creciendo y cambiando, y siempre en movimiento. Así es como debería ser. Así es como es."
http://laduermeveladelvisionario.blogspot.com.es/2012/01/el-misterio-del-manantial-tuck.html

jueves, 17 de marzo de 2022

La noche del martes al miércoles


 

 

Ocurrió en algún momento, en la madrugada del 15 y el 16 de marzo del año 2022.

Inició un viaje sin apenas avisar. O al menos, no encontró un buen intérprete.

Cana, marchó al Uno. De manera totalmente inesperada.

Su manada, de alguna manera le aúllamos, para enviarle respetos y agradecerle su fiel compañía, su presencia imponente, su ladrido protector, esa sonrisa sincera y su cariño incondicional.

Te echaremos de menos Osa Blanca. Cana. Canutti. Canufleta. Fujurcita. Osota. Canota.

Contigo se cierra prácticamente un ciclo, esa época en la que juntos hacíamos rodar la Tierra bajo nuestros pies. 

Ahora tan solo nos queda esperar pacientes, recordar a los que marcháis y aullaros para que nos preparéis el camino a los que estamos por llegar, junto al Gran Lobo Salvaje.

Nos veremos de nuevo. Espero que disfrutéis del reencuentro.


martes, 8 de marzo de 2022

Mujer

 


8 de marzo

Día Internacional de las Mujeres

 

Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres,

¡Qué poco es un solo día, hermanas,

qué poco, para que el mundo acumule flores frente a nuestras casas!

De la cuna donde nacimos hasta la tumba donde dormiremos

– toda la atropellada ruta de nuestras vidas –

deberían pavimentar de flores para celebrarnos

(que no nos hagan como a la Princesa Diana que no vio, ni oyó

las floridas avenidas postradas de pena de Londres)

Nosotras queremos ver y oler las flores.

Queremos flores de los que no se alegraron cuando nacimos hembras

en vez de machos,

Queremos flores de los que nos cortaron el clítoris

Y de los que nos vendaron los pies

Queremos flores de quienes no nos mandaron al colegio para que cuidáramos a los hermanos y ayudáramos en la cocina

Flores del que se metió en la cama de noche y nos tapó la boca para violarnos mientras nuestra madre dormía

Queremos flores del que nos pagó menos por el trabajo más pesado

Y del que nos corrió cuando se dio cuenta que estábamos embarazadas

Queremos flores del que nos condenó a muerte forzándonos a parir

a riesgo de nuestras vidas

Queremos flores del que se protege del mal pensamiento

obligándonos al velo y a cubrirnos el cuerpo

Del que nos prohíbe salir a la calle sin un hombre que nos escolte

Queremos flores de los que nos quemaron por brujas

Y nos encerraron por locas

Flores del que nos pega, del que se emborracha

Del que se bebe irredento el pago de la comida del mes

Queremos flores de las que intrigan y levantan falsos

Flores de las que se ensañan contra sus hijas, sus madres y sus nueras

Y albergan ponzoña en su corazón para las de su mismo género

Tantas flores serían necesarias para secar los húmedos pantanos

donde el agua de nuestros ojos se hace lodo;

arenas movedizas tragándonos y escupiéndonos,

de las que tenaces, una a una, tendremos que surgir.

Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres.

Queremos flores hoy. Cuanto nos corresponde.

El jardín del que nos expulsaron.

 

                                                                                                   Gioconda Belli

martes, 22 de febrero de 2022

La Colina del Viento

 Cuando íbamos a la hoguera teníamos un juego.  Al atravesar aquel túnel, nos decíamos que era un portal del tiempo del mito.  Cuando pasábamos al otro lado, todo era idéntico, pero todo había cambiado de manera sutil; se había facilitado el acceso a los misterios y las categorías modernas, tan sentadas, ya no tenían cabida,  por fin podíamos ver las ancestralidades animales y fantásticas de nuestros cuerpos en la superficie, activadas justo allí bajo la piel. Entreveíamos los animales y los árboles en su forma auténtica, la de familiares ajenos.

Presentimos las posibilidades diplomáticas de un mundo vivo compartido.